Serie documental Paraísos en la Región de Tarapacá estrena capítulo dedicado a Pozo Almonte

Los atractivos naturales y patrimoniales, de fama internacional y únicos en el mundo, que posee la comuna de Pozo Almonte podrán conocerse a traves de la serie documental Paraísos en la Región de Tarapacá  que en su quinto capítulo está dedicado a la capital provincial del Tamarugal.  El trabajo audiovisual realiizado por  Videonorte Producciones  será estrenado este miércoles 18, en el Centro de Artes Escénicas de  la localidad pampina.

Esta nueva entrega de la saga,  que enseña la historia y los atractivos naturales y patrimoniales  de las distintas comunas tarapaqueñas, invita a viajar en el tiempo y conocer los origenes del poblamiento humano de nuestra región en aldeas prehistóricas como  Ramaditas, Tamentica y Huatacondo, que datan hacia el año 60 Después de Cristo  y donde se conservan las estructuras habitacionales de barro, en su mayoría con formas ovales y techos curvos, que en las paredes tienen representaciones de rostros humanos  denominados muroglifos.

Un segmento muy especial de esta difusión turística se dedica al arte rupestre, que en esta comuna tiene sitios de gran valor como el Cerro Monos con sus geoglifos dibujados  entre los años 900 y 1.400 Después de Cristo, siendo una atractiva colección de más de 100 figuras  antropomorfas, zoomorfas, diseño de rombos, círculos, flechas y otras.

Tambien se da divulgación al sitio arqueológico de fama internacional Geoglifos de Cerro Pintados, en medio de la Reserva Nacional Pampa del Tamarugal, que es postulado a Patrimonio de la Humanidad de UNESCO. Las imágenes permiten dimensionar las monumentales figuras antropomorfas, zoomorfas y geométricas  dibujadas más  de mil años atrás  en los casi 5 kilómetros de ladera del cerro que fue usado como ruta caravanera de intercambio entre  los oasis de precordillera y asentamiento costeros.

Para el director de Videonorte Producciones, Jorge Muñoz  Farías, presentar el capitulo de  Pozo Almonte es relevar la diversidad de «Paraíisos»  que hay  en el corazón del Tamarugal. «Queremos ser el motivador para que tanto  turistas como residentes vivan experiencias únicas en el territorio entre ellas: admirar la naturaleza con especies endémicas del norte que sobreviven a la salinidad, altas temperaturas y escasas precipitaciones como son el Tamarugo y Algarrobo.  Explorar el entorno de La Tirana donde aún se conservan buitrones o sea los hornos que en el siglo 17 sirvieron para fundir metales, especialmente la plata extraida de las minas San Agustin y Santa Rosa de Huantajaya, actividad a cuyo alero habría crecido el poblado

y significó la tala de los bosques nativos para usarlos como leña de esos hornos. O bien recorrer abandonados centros salitreros imaginando al trabajador pampino y sus familias que entregaron a Chile la riqueza del caliche,  en este capítulo  el pasado salitrero se exhibe con relatos  sobre Humberstone y Santa Laura, Patrimonios de la Humanidad,  el misterio que conserva el poblado de La Noria y la opulencia que tuvo el pueblo y estación ferroviaria de Pintados»..

Añade que Paraísos en la Región de Tarapacá busca mostrar la belleza y poner en valor lugares quizás desconocdos  como las ruinas del poblado agrícola de Cumiñalla.,  «sitio que se diice lo visitó en 1834 el naturalista Charles Darwin durante su legendario viaje alrededor del mundo. Cumiñalla desde el periodo colonial español se caracterizó por cultivos en sistema de Canchones donde se aprovechaba la humedad del suelo y no se requería riego. Sus pobladores se especializaron en producir alfalfa, zapallos, además de sandias y melones surgiendo aquí el apetecido Melón de Canchones, un exquisito fruto que da identidad al lugar y la comuna de Pozo Almonte».

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Uno de los especiales que trae este capítulo de la serie documental  es  el Salar de Llamara,  declarado Patrimonio Geológico Mundial en 2022  por la  UNESCO y la Unión  Internacional de Ciencias Geológicas.  Ubicado a 100 kilómetros al sur de Pozo Almonte, por la ruta Panamericana, el salar presenta afloramientos superficiales de agua  que alcanzan una profundidad promedio de 60 centímetros  y son el hábitat de los estromatolitos y trombolitos, organismos que se desarrollaron en la tierra hace más de 3.500 millones de años. Desde la superficie los estromatolitos asemejan unos copos de nieve flotando en el agua turqueza de Llamara.