Se revisan obras para proteger a la población de Tarapacá ante posibles eventos climáticos

El Ministerio de Obras Públicas, a través de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH), continúa impulsando una estrategia de largo plazo para proteger a la población frente a la activación de cauces naturales en la Región de Tarapacá. La planificación considera estudios, ingeniería, construcción y el desarrollo de nuevas obras de control aluvional destinadas a fortalecer la seguridad de las comunas de Iquique y Alto Hospicio, donde reside cerca del 90% de la población regional.

Desde el año 2013, se han desarrollado estudios, ingeniería de detalle y la obtención de permisos para ejecutar obras de control aluvional en las principales quebradas que representan un riesgo para la población.

Como resultado de este trabajo se identificaron cinco quebradas prioritarias. Actualmente, cuatro de ellas cuentan con infraestructura de protección: Quebrada Esmeralda, Quebrada Zofri, Quebrada Seca y Quebrada Santa Rosa.

La única intervención pendiente corresponde a Quebrada Los Molles, cuyo diseño original debió replantearse debido a la ocupación no autorizada en la desembocadura del cauce. Ante este escenario, la Dirección de Obras Hidráulicas licitó dos nuevos estudios para rediseñar las obras en sectores más altos de la quebrada, dando origen a una nueva iniciativa que contempla la construcción de siete nuevos muros de control aluvional.

Existen un nuevo proyecto que considera la construcción de un muro principal de 10 metros de altura en una de las subquebradas de Los Molles, el cual tendrá capacidad para retener más de 170 mil metros cúbicos de agua y sedimentos, equivalente al volumen de 68 piscinas olímpicas.

La iniciativa también contempla otros seis muros emplazados en una segunda subquebrada, con alturas variables entre siete y ocho metros, que en conjunto podrán embalsar más de 250 mil metros cúbicos, equivalentes a cerca de 100 piscinas olímpicas.

Estas obras se proyectan para ser licitadas durante el próximo año, consolidando una nueva etapa del sistema regional de control aluvional y fortaleciendo la capacidad de respuesta frente a eventos climáticos extremos.

Desde el Ministerio de Obras Públicas señalaron que estas iniciativas forman parte de una estrategia permanente para fortalecer la resiliencia de la Región de Tarapacá frente a amenazas naturales, incorporando infraestructura preventiva, planificación técnica y coordinación interinstitucional para resguardar a la población.