La seguridad se consolidó como la principal prioridad de la ciudadanía, pero un 54% considera que la gestión del Gobierno del Presidente José Antonio Kast en esta materia ha sido peor o mucho peor de lo que esperaba, según la encuesta Agenda Criteria divulgada este domingo.
El estudio se conoció después de una semana marcada por la Operación Cancerbero, que trasladó a 687 internos de alta peligrosidad a la cárcel La Laguna de Talca, y por la controversia generada por los borradores de la reforma constitucional incluida en la agenda de seguridad del Ejecutivo.
De acuerdo con el sondeo, mejorar la seguridad reúne el 28% de las primeras preferencias entre las acciones consideradas más urgentes para el país. Le siguen mejorar la salud pública (16%), generar más empleos y mejores sueldos (15%) y reactivar la economía (12%).
Asimismo, al ser obligados a escoger entre seguridad y libertad, 73% de los consultados optó por la primera, aunque aquello implique ceder ciertas libertades, cinco puntos más que el 68% registrado en 2022.
La seguridad se impone en todos los sectores políticos, aunque con diferencias: alcanza el 86% entre quienes se identifican con la derecha, el 68% en el centro y el 51% en la izquierda.
Pese a su relevancia entre las preocupaciones ciudadanas, 54% de los encuestados considera que la gestión del Gobierno en seguridad y control de la delincuencia ha sido peor o mucho peor de lo esperado.
En contraste, un 19% la califica mejor o mucho mejor de lo previsto y un 27% señala que no ha sido ni mejor ni peor.
En materia migratoria, un 47% evalúa la gestión del Ejecutivo como peor de lo esperado, un 25% como mejor y un 28% considera que no ha superado ni defraudado sus expectativas.
La encuesta también mostró que 61% prefiere que el Gobierno concentre sus esfuerzos en conseguir la aprobación de nuevas leyes y atribuciones contra la delincuencia, mientras 30% considera prioritario implementar plenamente las normas que ya se encuentran vigentes.
La demanda por nuevas herramientas es mayoritaria en la derecha (73%), el centro (64%) y entre quienes no se identifican políticamente (60%). En la izquierda alcanza el 47%, frente al 45% que prefiere aplicar las leyes actuales.