Brasil enfrenta una elección con desempleo en mínimos, intereses asfixiantes y deuda al alza

El nuevo presidente de Brasil heredará un país en desaceleración económica, con unos tipos de interés asfixiantes, la deuda pública al alza y un déficit que roza el 10%, pero con el desempleo en niveles mínimos y la inflación relativamente bajo control.

Las elecciones del domingo 4 de octubre enfrentan dos modelos distintos para conducir la mayor economía de América Latina: la visión social del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el neoliberalismo del senador Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro.