El aluvión que afectó el jueves a San Carlos de Apoquindo, en Las Condes, abrió interrogantes sobre las medidas de prevención, las obras de mitigación que aún estaban pendientes y la coordinación entre los organismos encargados de enfrentar este tipo de emergencias. El balance preliminar de la jornada daba cuenta de seis personas lesionadas, entre ellas un bebé de un año con una fractura en una pierna, cerca de 200 hectáreas afectadas por el barro y el agua, y más de mil personas asistidas por Bomberos. En medio de la emergencia, el Presidente José Antonio Kast decretó zona de catástrofe para la comuna.
El flujo se habría originado en el sector de Álvaro del Portillo y descendido por General Blanche y Quebrada Honda, afectando sectores como avenida La Plaza y Camino El Alba. Las advertencias del municipio y las obras pendientes La alcaldesa Catalina San Martín explicó en Radio Bío-Bío que el incendio que afectó durante el verano a cerca de mil hectáreas de bosque esclerófilo en San Carlos de Apoquindo había aumentado el riesgo de aluviones, al reducir la capacidad del terreno para retener el suelo y contener el agua.
«Tuvimos un incendio en el sector de San Carlos de Apoquindo, donde está el estadio San Carlos de Apoquindo, el cerro, en la Quebrada Honda, hubo un incendio que afectó mil hectáreas en el verano. Luego vino una lluvia y eso generó un aluvión», señaló. En esa línea, sostuvo: «¿Qué es lo que hacía este bosque esclerófilo? Era sostener la tierra para que no existieran aluviones. Sale eso, se quema la tierra y el agua corre como si fuera un resbalín».
La jefa comunal agregó que durante el invierno se registraron desplazamientos de piedras, tierra y barro en distintas quebradas, situaciones que el municipio había abordado mediante trabajos en Quebrada Honda, cerca de Francisco Gómez Correa, y en la quebrada de Apoquindo, donde se ubica Dipreca. Según San Martín, dos quebradas se habían desbordado dos días antes de la emergencia del jueves, aunque en esa oportunidad lograron contenerlas. Es por esto que el 31 de julio, el municipio anunció, en conjunto con el MOP, la instalación de mallas dinámicas de contención para mitigar el riesgo de nuevos deslizamientos y contener el material arrastrado por las quebradas. «Hace dos días se nos salieron ambas quebradas, pero pudimos contenerlas. Con el MOP hemos estado haciendo el siguiente trabajo. Apenas tuvimos el incendio, nosotros fuimos a hablar al MOP», sostuvo. La alcaldesa indicó que recién en marzo recibieron apoyo para instalar mallas dinámicas de contención. Aunque el contrato ya estaba realizado, aún debían habilitarse los caminos para que la maquinaria pudiera acceder al sector e instalar las estructuras, labores que se vieron dificultadas por las condiciones del suelo.
«La instalación de las mallas dinámicas, todo el contrato ya lo hicimos, y tenían que empezar los caminos para poder habilitar y poner estas mallas dinámicas, que son estas mallas gigantes que atajan en el fondo rocas, material, en las quebradas de más arriba, a partir de mañana. Las maquinarias ahora no van a poder subir porque el suelo está muy blando», explicó. San Martín precisó que el MOP también había realizado trabajos de limpieza y despeje en la quebrada Álvaro del Portillo. Y es que en marzo de este año, la alcaldesa manifestó que «lo que la naturaleza ya no puede hacer tras el incendio, hoy tenemos que hacerlo con obras de infraestructura. Se lo advertimos al gobierno anterior y lamentablemente no tuvimos acción en el mes de febrero respecto a estas necesidades. Sabemos que frente a una nueva lluvia esto puede ser tremendamente peligroso».
Por otra parte, la edil cuestionó al actual MOP en conversación con Radio Cooperativa, donde señaló que «nosotros como municipalidad no podemos hacer esas intervenciones y tiene que ser la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) la que determine qué es lo que se hace en la quebrada. Nosotros hicimos las recomendaciones, hicimos todos los llamamientos oportunamente, también oficiamos a Sernageomin. Esperamos que pronto tengamos una solución definitiva para este sector, porque esto no puede seguir pasando». De Grange defiende obras preventivas y apunta a la capacidad de los ductos Por su parte, el biministro de Transportes y Obras Públicas, Louis de Grange, defendió las medidas preventivas realizadas en el sector, entre ellas el despeje de cauces y la limpieza de acueductos. Sin embargo, reconoció que la infraestructura no tenía capacidad suficiente para evacuar el volumen de barro y sedimentos arrastrados por el aluvión.
«Básicamente las obras preventivas corresponden al despeje de cauces fluviales, a la limpieza de acueductos que hay en el sector. Como señalaste, en Bulnes Correa hay una conexión idílica que está despejada. Lo que pasa es que no dan la capacidad», afirmó en conversación con Radio Infinita. El ministro sostuvo que el problema no necesariamente era la falta de limpieza de los ductos, sino que el material acumulado superó su capacidad de evacuación. «Simplemente eso, no tienen la capacidad de evacuar la cantidad de barro y sedimento que lo tapan automáticamente. También hubo instalación de empresas dinámicas. Se hicieron las obras», agregó.
De Grange señaló que la prevención ha sido uno de los focos del MOP y mencionó trabajos en el canal Santa Marta, el canal Santa Corina y la quebrada de Ramón, entre otros sectores. «Nosotros, cuando asumimos como Gobierno, uno de los aspectos centrales que abordamos, específicamente desde el Ministerio de Obras Públicas, es la prevención. Y, de hecho, lo pudimos ver, por ejemplo, en el canal Santa Marta, en el canal Santa Corina, en la quebrada de Ramón, en muchos otros lugares, la ciudad aguantó. Aguantó gracias a estas obras preventivas». Asimismo, aseguró que «también aplicamos obras preventivas en los meses de marzo, abril. Pero la magnitud de la catástrofe es tan brutal, tan enorme, que simplemente no hay dispositivo que aguante». En ese contexto, el biministro llamó a avanzar en inversiones de infraestructura de largo plazo ante eventos climáticos cada vez más riesgosos. «Chile es país de catástrofes.
Como siempre, tenemos que trabajar todos juntos y lograr superar esta catástrofe. Y la inversión en infraestructura es fundamental para tener una mirada de largo plazo en que las condiciones climáticas son cada vez más adversas y riesgosas», sostuvo. ¿A quién le corresponde mantener los ductos? La responsabilidad por la mantención de los sistemas de drenaje también fue parte de las interrogantes planteadas durante la conversación.
Consultado sobre si las labores correspondían al municipio o al ministerio, De Grange respondió que «acá se hace un trabajo coordinado. Yo creo que hablar de responsabilidad específica no creo que ayude mucho». Ante la insistencia sobre quién debe revisar periódicamente los ductos y limpiarlos cuando se obstruyen, precisó que «depende del dispositivo, en algunos casos del municipio, en otros casos del ministerio o de las públicas, pero ese trabajo se hizo, ese trabajo está.
Pero aunque esté limpio, estos ductos son súper acotados en volumen». El ministro insistió en que «la cantidad de barro, el tamaño del derrumbe, del aluvión es enorme porque son rocas que empiezan a caer, son árboles completos, tú ves árboles completos, muchas veces veías automóviles como si fuesen papelitos navegando por estos aluviones. La verdad que aunque estuviera despejado la tragedia es igual, es gigantesco el drama». Respecto de la posibilidad de anticipar el desborde, De Grange explicó que «Hubo acumulación de agua, por lo tanto, la capacidad de drenaje del suelo, los cerros que hay en este sector, se va mermada. Ese es como el principal efecto, y de repente el mismo peso, el mismo peso del agua con el barro que se va acumulando, genera estos derrumbes que son miles y miles de metros cúbicos circulando por las calles.
Entonces, predecir estas cosas es realmente difícil». El biministro reiteró que el MOP había trabajado con la Municipalidad de Las Condes en el despeje de cursos fluviales durante marzo, pero sostuvo que las medidas de mitigación no podían evitar por completo los daños ante un evento de esa magnitud. «En el Ministerio de Obras Públicas hicimos trabajo preventivo. En el mes de marzo, con la Municipalidad de Las Condes, hicimos despeje de cursos fluviales. Entonces, ese trabajo se hace, pero la magnitud de esta catástrofe es tan grande que, sincerando, no es que uno pueda predecirlo y uno puede tomar medidas de mitigación, pero frente a este tamaño de magnitud, no hay forma de que el daño sea cero, por decirlo de alguna forma. Eso es imposible», cerró.
Fuente: Emol.com –