Gobierno logra zafar del “tsunami” de indicaciones y alista la gran batalla en la Cámara de Diputados

Pasadas las 19:00 horas del martes, la Comisión de Hacienda de la Cámara Baja debió suspender por primera vez en el día la votación de indicaciones. ¿La razón? Los diputados debían marcar su asistencia a la sesión especial fijada para la tarde en que se consultaría a la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, por el plan contra el crimen que aún no es presentado. La interrupción fue una de las tantas que atravesó la comisión donde se aloja la megarreforma del presidente Kast y que el Gobierno busca despachar al Senado la próxima semana.

Y es que la sesión de Hacienda, comisión liderada por el diputado Agustín Romero (Partido Republicano) vivió una jornada especialmente tensa. En la antesala, la oposición hizo ingreso de casi 1.300 indicaciones con el fin de retrasar la discusión, jugada reglamentaria que el Ejecutivo pudo sortear a último momento.

El camino hallado por el Gobierno fue similar al de la oposición: un resquicio reglamentario que permitió dejar sin efecto el millar de correcciones que buscaba introducir las bancadas de oposición.

Durante la tarde del lunes —y fuera de plazo— el Ejecutivo ingresó una indicación sustitutiva; es decir, una nueva redacción para la reforma que busca modificar el sistema tributario actual. Lo llamativo fue que el nuevo texto presentado por el Gobierno, en la mayoría de los casos, dejaba la iniciativa prácticamente igual a su concepción original.

¿Para qué ingresar esa indicación? La respuesta la dio Romero a la hora de informar cómo se votarían las indicaciones: primero serían las indicaciones del Ejecutivo lo que dejaba sin efecto las correcciones presentadas por la oposición. Esto, ya que la legislación vigente indica que si una indicación del Ejecutivo es aprobada, todas las demás se toman por rechazadas.

La jugada de La Moneda ayudó a descomprimir en gran medida el “tsunami” de la oposición, aunque de todas maneras se debieron votar aquellas indicaciones que agregaron nuevos artículos al proyecto. La mayoría fueron declaradas inadmisibles por la secretaría de la comisión por ser de facultad del Ejecutivo y por la votación mayoritaria del oficialismo.