El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Iquique condenó a seis integrantes de la organización criminal “Los Piratas”, facción del Tren de Aragua, a penas de hasta 10 años y un día de presidio efectivo por una serie de delitos cometidos durante 2024.
En un fallo unánime, se condenó a E.J.M.T., J.R.G.C., C.E.G.A., J.J.C.B., J.R.T.A. y D.M.S.E. a 10 años y un día de presidio efectivo, en calidad de autores del delito consumado de robo con retención, ocurrido en abril de 2024.
Además, E.J.M.T. recibió una pena de 5 años y un día de presidio por asociación criminal, mientras que los otros cinco condenados deberán cumplir 3 años y un día de reclusión por el mismo delito, cometido entre 2023 y 2024.
A ello se suman las condenas contra E.J.M.T., J.R.G.C. y C.E.G.A. por un hecho ocurrido el 30 de marzo de 2024. Los tres deberán cumplir 3 años y un día de presidio por secuestro simple, mientras que además fueron condenados a 541 días por lesiones graves.
Organización ligada al Tren de Aragua
De acuerdo con lo acreditado durante el juicio, la Unidad de Análisis Criminal y Focos Investigativos (UACFI) de la Fiscalía Regional de Tarapacá y la Policía de Investigaciones (PDI) lograron establecer la existencia en la región de “Los Piratas”, una organización criminal que funcionaba como una facción del Tren de Aragua, organización transnacional de origen venezolano.
Según el tribunal, el grupo buscaba mantener el control territorial mediante la comisión de delitos graves y la intimidación de quienes se negaban a reconocer su “autoridad”, además de exigir el pago de las denominadas “vacunas”, una especie de impuesto criminal cobrado a quienes desarrollaban actividades delictuales en los territorios bajo su control.
“Los Piratas” utilizaban como símbolo una bandera negra con una calavera, que estampaban en mensajes que difundían mediante WhatsApp.
La organización, según estableció el tribunal, respondía a dos líderes que se encontraban en el extranjero, identificados como “Yonder” y “Babalao”. En Chile, su lugarteniente era E.J.M.T., alias “Chulimán”, quien ocupaba el segundo nivel de la estructura jerárquica y tenía como función transmitir instrucciones y dirigir a los integrantes encargados de ejecutar los delitos.
Secuestro y disparos en las piernas
Uno de los hechos acreditados ocurrió durante la madrugada del 30 de marzo de 2024, en un domicilio de calle Arturo Pérez Canto, en Iquique.
En ese lugar, E.J.M.T., J.R.G.C. y C.E.G.A. ingresaron portando elementos que aparentaban ser armas de fuego y retuvieron contra su voluntad a un ciudadano extranjero.