El Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) había advertido formalmente en febrero pasado sobre la posibilidad de nuevos aluviones en el sector de San Carlos de Apoquindo, luego de un evento de menor escala registrado a fines de enero en la misma zona.
Así lo confirmó en conversación con El Diario de Cooperativa el director nacional del organismo, Mauricio Toro, quien detalló que los análisis geológicos identificaron oportunamente el riesgo ante precipitaciones de alta intensidad.
«Efectivamente, nosotros, cuando ocurren eventos de remociones en masa -como aluviones, por ejemplo-, generamos lo que se llaman ‘ReTeRM’: Reportes Técnicos de Remociones en Masa. A fines de enero de este año ocurrió un pequeño aluvión que afectó en una zona bastante coincidente con esto, pero con mucho menor impacto. Nosotros hicimos los análisis y (dicho documento) tenía la información indicando que, ante situaciones más intensas en cuanto a precipitación, podrían manifestarse situaciones parecidas a las que estamos viviendo«, señaló la máxima autoridad de Sernageomin.
El informe técnico fue entregado al Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) «durante el mes de febrero», precisó Toro.
Según explicó el director, estos reportes incluyen recomendaciones para reducir los riesgos, pero «no tienen carácter vinculante; solo son insumos para que los actores locales tomen las decisiones locales o regionales, en función de lo que nosotros informamos«.
«Nosotros hacemos recomendaciones que pueden ser tomadas por las diversas instituciones que tienen un rol en el territorio en términos de, por ejemplo, obras de disipación de energía o ciertas acciones relacionadas con mantener limpias las esclusas, las cañerías, todos los lugares en donde eventualmente se acumula material. Son recomendaciones y, efectivamente, muchas veces se toma en consideración», detalló.
Sin embargo, las ejecuciones de infraestructura «son definiciones que toman las autoridades locales en conjunto con otros sectores, como el MOP, como la DGAC, etcétera«, aclaró.
«Nosotros recomendamos en términos generales, no específicos. Nuestro rol es determinar el peligro desde el punto de vista geológico y las condiciones que tiene el territorio en función de sus pendientes y de su susceptibilidad ante cualquier tipo de estrés. Nosotros no llegamos a nivel de (exigir) infraestructura; eso es algo que, si se ha mencionado, quiere decir que hay acciones y decisiones que se han tomado en el territorio por las autoridades locales y servicios sectoriales que, de alguna forma, dan cuenta de que lo que informamos desde el punto de vista de peligro geológico estaba siendo abordado», recalcó.