La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, inauguró este miércoles una megacárcel destinada a los presos de mayor peligrosidad, inspirada en el modelo penitenciario impulsado por su par de El Salvador, Nayib Bukele, para convertir así a su país en un “referente mundial en seguridad penitenciaria”.
De acuerdo a EFE, el Centro de Alta Contención de Crimen Organizado (CACCO), con una inversión de US$35 millones y capacidad total para 5.100 reos, está ubicado junto a la prisión de máxima seguridad La Reforma, a unos 25 kilómetros de San José, la capital costarricense.
Esta consta de cinco módulos con capacidad para poco más de 1.000 presos cada uno -dos de los cuales recibirán reclusos desde finales de octubre- y busca reforzar la respuesta del gobierno de Fernández frente a la alta violencia, en momentos en que la nación de América Central registra cifras históricas de homicidios.
“Estoy segura de que hoy estamos marcando un antes y un después en la seguridad penitenciaria y nacional como un todo. A partir de este día nuestro país será referente mundial en seguridad penitenciaria. Hoy más que nunca vamos a defender nuestra patria con todas nuestras fuerzas, hoy esto es una realidad para el pueblo de Costa Rica”, destacó la presidenta costarricense.
En su intervención durante la inauguración del CACCO, la mandataria también agradeció y destacó la labor de su mentor y expresidente Rodrigo Chaves, actual ministro de la Presidencia y de Hacienda, quien inició y “asumió el liderazgo de este proyecto para la seguridad del pueblo costarricense” durante su mandato, como consignó EFE.