420 kilómetros de cable robado reporta CGE de sus instalaciones y cifra récord de episodios delictuales

El delito de robo de cables sigue siendo uno de los principales problemas que afectan a las instalaciones y clientes de CGE, compañía distribuidora que presta servicio a más de 3,3 millones de clientes, entre las regiones de Arica y Parinacota y La Araucanía, provocando millonarios perjuicios y extensas interrupciones de suministro eléctrico.

Según datos de la distribuidora, entre enero y diciembre de 2025, se registraron 1.426 eventos de robo de cable a lo largo de su zona de concesión, tanto en redes de distribución como de transmisión, contabilizando 420 kilómetros (420.922 metros) de conductor eléctrico sustraído desde sus instalaciones de distribución y transmisión, con el consiguiente daño o destrucción de postes, transformadores, cables y otra infraestructura clave para suministrar el servicio eléctrico.

Estas cifras muestran un récord en cantidad de delitos, duplicando los ocurridos en 2024 (774 eventos y 225 kilómetros de cable robado), tanto en eventos como en cantidad de cobre robado. “Lamentablemente, el 2025 marcamos un nuevo récord en este tipo de delitos, lo que es muy preocupante. Para tener una dimensión física de lo que esto representa, los metros de cable robado desde las instalaciones de distribución y transmisión de CGE, equivalen a la distancia entre Santiago y Ovalle o Santiago y Chillán”, señaló Víctor Balbontín, director de Operaciones de CGE.