Estados Unidos informó este sábado (madrugada del domingo en Medio Oriente) el inicio de una nueva ronda de ataques contra Irán, luego de que la Guardia Revolucionaria iraní reconociera haber disparado contra un buque mercante en el estrecho de Ormuz y anunciara el cierre de esta estratégica vía marítima “hasta nuevo aviso”.
El Mando Central estadounidense (Centcom) señaló que esta fue la tercera ofensiva contra Irán durante la semana, tras el ataque al portacontenedores M/V GFS Galaxy, con bandera de Chipre. Según Washington, la nave sufrió “daños significativos en la sala de máquinas” y un tripulante civil permanece desaparecido.
“Estados Unidos está imponiendo un alto costo al seguir debilitando la capacidad de Irán para atacar a marineros civiles y buques mercantes que transitan libremente por el estrecho”, afirmó el ejército estadounidense.
Desde Teherán justificaron el cierre de Ormuz argumentando que varias embarcaciones no respetaron las rutas autorizadas. La Guardia Revolucionaria advirtió que cualquier intervención extranjera para reabrir el paso tendrá una “respuesta contundente”.
El nuevo episodio ocurre semanas después del memorando de entendimiento firmado entre ambos países el 17 de junio, que buscaba detener la guerra, reabrir el estrecho y avanzar en negociaciones sobre el programa nuclear iraní. Sin embargo, los recientes ataques cruzados han vuelto a tensionar el frágil acuerdo.