Preocupación existe entre los agricultores de Pica luego de las intensas ráfagas de viento registradas durante la jornada de ayer, fenómeno meteorológico que habría provocado importantes pérdidas en distintos predios de esta comuna ubicada en pleno desierto de la Región de Tarapacá.
Los principales daños reportados hasta ahora corresponden a plantaciones de mango, donde la fuerza del viento provocó la caída anticipada de numerosos frutos que aún permanecían en proceso de desarrollo y que, por esta razón, no se encontraban en condiciones de ser cosechados y comercializados normalmente.
Imágenes registradas por los propios productores muestran una gran cantidad de mangos esparcidos sobre el suelo de diferentes predios, situación que genera inquietud ante el eventual impacto económico que podría tener el fenómeno sobre la próxima producción.
Para las familias agricultoras, las consecuencias van mucho más allá de la pérdida física de la fruta. La agricultura representa una de las actividades tradicionales de Pica y constituye una importante fuente de trabajo e ingresos para familias que durante generaciones han mantenido cultivos aprovechando las particulares condiciones del oasis.
“La agricultura es parte de nuestra historia, nuestra identidad y nuestra forma de vida. Cuando se pierde nuestra fruta, no solamente se pierde producción: también se afecta directamente el trabajo y el sustento de nuestras familias agricultoras”, es el sentimiento expresado por productores de la comuna ante los daños observados.