El salón multiuso del Liceo Aníbal Pinto se transformó en un epicentro de descubrimiento y asombro durante la decimonovena versión de su tradicional Feria Científica. El evento, diseñado para incentivar el espíritu investigativo y evidenciar el valor del avance tecnológico en favor de la humanidad, convocó a todos los cursos del establecimiento en torno a la física, la química, las ciencias y el área computacional.
Como dicta la tradición, el encuentro se desarrolló en tres etapas cronológicas, otorgando protagonismo a estudiantes de todas las edades. Dos alumnos por stand asumieron el rol de expositores, comenzando con los entusiastas científicos del primer ciclo (1° a 4° básico), seguidos por los estudiantes de 5° a 8° básico, para culminar con las complejas presentaciones de los jóvenes de Enseñanza Media.
Sin embargo, la rutina académica de este año tenía preparada una sorpresa sin precedentes para la región de Tarapacá. La Dirección del establecimiento, en un esfuerzo logístico exclusivo, trajo directamente desde Santiago al Unitree G1, catalogado como el robot humanoide más avanzado fabricado en China.
Con un metro y 20 centímetros de estatura y un peso de 35 kilos, el androide causó absoluto furor desde el primer minuto. Rompiendo cualquier esquema tradicional, el G1 fue el encargado de presentar a la directora para su discurso inaugural. Acto seguido, deslumbró a docentes y alumnos con su plasticidad: bailó, corrió, caminó y saludó de mano a los presentes. Su exhibición de destrezas motrices alcanzó su punto álgido al ejecutar precisas posiciones, saltos y golpes de karate.
La experiencia, que para muchos hasta ese día se limitaba a videos en internet, se volvió tangible. El humanoide no se quedó estático; realizó un recorrido completo por la feria, visitando cada stand y fotografiándose tanto con los expositores como con los visitantes. Su itinerario incluyó una presentación especial en el patio central para el primer ciclo básico, extendiéndose luego al patio de convivencia escolar, la sala de contención, los laboratorios de computación y el Centro de Recursos de Aprendizaje (CRA).
Al evaluar el impacto de la jornada, la directora del establecimiento, Sra. Elisa Flores Carrizo, no ocultó su orgullo por el hito logrado: ”Si bien, junto al sostenedor hicimos un gran esfuerzo para traer esta creación tecnológica como el robot humanoide G1 por primera vez a Iquique; nos llena de satisfacción toda vez la alegría que muestran los alumnos por conocerlo in situ y saber de su capacidad».
«Estamos gratos y felices por el aporte agregado que le puso a nuestra Feria Científica y, por sobre todo, la gran aceptación y recibimiento que le brindó el alumnado. Fue hermoso ver a nuestros alumnos con su carita llena de alegría compartir con el robot; creo que fue un gran acierto en esta feria versión 2026”, concluyó la directora, cerrando una jornada donde el futuro, literalmente, caminó por los pasillos del Liceo Aníbal Pinto.