La salida del exsubsecretario de Justicia Luis Silva no ha logrado frenar la presión y molestia opositora por las polémicas rebajas de condena a abusadores sexuales y violadores de menores, que siguen teniendo en el ojo del huracán al ministro de la cartera, Fernando Rabat.
El secretario de Estado se ha mantenido en el cargo tras el respaldo expresado por el Presidente Kast y pese a la renuncia de Silva el viernes, detonada por un video subido a sus redes sociales donde se desligó de sus responsabilidades en la firma de los controversiales decretos.
Este escenario, que ha originado una profunda crisis política al interior del Gobierno e incluso en el oficialismo, se ha intensificado luego que la oposición encontrara «insuficiente» la destitución del exsubsecretario y siguiera firme en su posición de seguir elaborando la acusación constitucional confirmada el miércoles contra Rabat.
«La renuncia del exsubsecretario Silva no es suficiente. Acá la principal responsabilidad es del ministro Fernando Rabat. El Gobierno no lo puede seguir respaldando», enfatizó el diputado y timonel del PPD, Raúl Soto.
En la misma línea, la también diputada y presidenta del FA, Gael Yeomans, ratificó que seguirán «persiguiendo las responsabilidades políticas del ministro de Justicia, porque es lo que corresponde. Se ejercerán todas las herramientas para que se cumplan las medidas de protección a las víctimas».
La senadora PS Daniella Cicardini criticó: «Silva es removido de su cargo porque hizo un video sin permiso y no precisamente porque liberó a violadores de niños. Francamente es impresentable. Lo único que espero es que el señor Silva no termine en el Segundo Piso, como ha sido la tónica de este Gobierno».