El Consejo Regional de Seguridad Pública y Prevención del Delito de Tarapacá definió las principales prioridades que guiarán el trabajo coordinado de las instituciones del Estado para fortalecer la seguridad y prevenir la delincuencia en la región durante los próximos años.
La decisión fue adoptada tras un proceso de análisis y votación basado en el Diagnóstico Regional de Seguridad Pública, instrumento que permitió identificar las problemáticas que generan mayor impacto en la calidad de vida de la comunidad y que requieren una respuesta articulada entre los distintos organismos públicos.
Como resultado de este trabajo, los integrantes del consejo acordaron priorizar tres delitos considerados de alta preocupación para la ciudadanía: el robo con violencia e intimidación, el tráfico de sustancias ilícitas y la violencia intrafamiliar.
Además, se estableció como principal incivilidad el comercio ilegal, mientras que los loteos brujos asociados a tomas de terreno fueron definidos como el principal fenómeno regional a enfrentar. En el ámbito rural, se determinó que el combate al contrabando será una de las acciones prioritarias debido a su impacto en la seguridad, la economía local y el control territorial.
Las autoridades explicaron que estas definiciones responden a diversos factores, entre ellos la incidencia de estos delitos y fenómenos en la percepción de inseguridad de la población, el daño que generan en las comunidades y la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención, fiscalización y persecución penal.