Chile es un país que depende casi totalmente de las importaciones de petróleo para cubrir su demanda de combustibles. Si bien existe producción local de crudo, esta es pequeña y está concentrada en el extremo sur.
Esto hace que el mercado interno quede altamente expuesto a las variaciones en los precios internacionales del recurso, tal como puede pasar en períodos de volatilidad e incertidumbre, como la guerra entre Estados Unidos (EEUU)/Israel contra Irán.
Según datos de MarketWatch, el barril de WTI, de referencia para EEUU, subió 0,54% a las 14:43 hasta los US$74,97 el barril, mientras que el Brent europeo se apreciaba 0,22% a US$81,58 el barril.