Una de las primeras medidas que tomó el Presidente José Antonio Kast tras asumir la semana pasada fue el inicio del denominado «Plan Escudo Fronterizo», iniciativa que busca frenar la inmigración irregular desde la zona norte del país.
Este mismo lunes, el mandatario llegará a la región de Arica y Parinacota para visitar el paso de Chacalluta, donde se dará inicio a la construcción de zanjas y muros para reforzar el control en la frontera.
Desde el pasado viernes comenzó a llegar la maquinaria para dar inicio a los trabajos en Chacalluta, donde la primera medida será la construcción de zanjas de tres metros de profundidad en la frontera.
Sin embargo, el ministro del Interior, Claudio Alvarado, comentó al citado medio que todas las acciones del plan «tendrán una extensión del orden de 500 kilómetros, en distintos tramos. El Presidente le dio instrucciones al Ejército para desarrollar un plan de acción en conjunto con el Ministerio de Obras Públicas».
Adicionalmente, se instalarán muros de aproximadamente cinco metros de altura, con sensores, cercos electrificados y torres con radares térmicos.
Sensores de movimiento y drones
Junto a la construcción de muros y zanjas, se pretende implementar tecnología en la frontera, incluyendo sensores de movimiento, vigilancia a través de drones con reconocimiento facial y torres de control.
A pesar de que se prepara un aumento en la dotación de carabineros y efectivos de las Fuerzas Armadas, el ministro de Defensa, Fernando Barros, aclaró a La Tercera que «no es la idea militarizar la frontera, sino que establecer sistemas modernos, eficientes, que permitan tener tranquilidad, que quienes entran a Chile lo hagan de acuerdo a los procedimientos».
Otra propuesta del Gobierno es la implementación de una franja de exclusión de 10 kilómetros en la frontera, donde cualquier persona que no tenga documentos será detenida y expulsada a través de vuelos o traslados directos a los países de origen.