El ministro de Tranportes, Louis de Grange, adelantó los cambios que el Gobierno prepara a la controvertida Ley EAT -popularmente conocida como «Ley Uber»-, pues «si se publicaba tal cual estaba, el desempleo podía aumentar de 8,3 a 9,3 por ciento».
La polémica normativa, que le falta contar con la toma de razón de Contraloría para publicarse, regula la industria de transporte de aplicación -Uber, DiDi y Cabify, entre otros- imponiendo condiciones como contar con licencia clase A, registrar automovilistas y vehículos y cumplir con estándares de seguridad.
No obstante, según consideró de Grange en La Tercera, el reglamento «tiene una cantidad de restricciones que son absolutamente innecesarias, asociadas a la antigüedad del vehículo, a su cilindrada. Por ejemplo, plantea que no podías moverte entre comunas vecinas, es bien absurdo. Tenía restricciones que se traducían en reducir entre un 80 y un 90% la oferta».
En definitiva, «ibas a atender a un par de comunas, probablemente a las comunas del sector oriente, cuyos precios iban a subir muchísimo y la cobertura espacial se iba a reducir mucho. O sea, mayores tarifas, menor cobertura espacial, y los tiempos de espera podían multiplicarse por cinco o por 10″, sostuvo el titular de Transportes.
Por lo tanto, «el objetivo de la nueva versión del reglamento EAT es evitar que un 85% de los usuarios a nivel nacional vea afectada su movilidad», señaló el ingeniero civil industrial.
«El gran impacto que tenía el reglamento era sobre el empleo. O sea, si tú lo publicabas tal cual estaba, el desempleo podía aumentar de 8,3 a 9,3 por ciento», calculó.