Los terremotos que afectaron a Venezuela el pasado miércoles 24 de junio tienen al país inmerso en un complejo momento, donde se repiten historias de tragedia y destrucción que han golpeado a miles de personas.
Entre estas historias, se encuentra la del futbolista argentino Lucas Trejo, quien perdió a toda su familia en la tragedia. Su esposa Yanina Maranella, y sus hijos Aarón y Ainhoa, fueron encontrados sin vida el reciente fin de semana.
A través de un comunicado, el equipo que compite en la segunda división de Venezuela informó: “Directivos, entrenadores, jugadores, personal administrativo, operativo y administrativo del club pedimos a Dios por el descanso eterno de los familiares de Lucas Trejo. También seguimos orando por el rescate de otras víctimas de esta catástrofe en La Guaira”.
Tras el doble terremoto, Trejo inició inmediatamente la intensa búsqueda de su familia. En su cuenta de Instagram relató que su familia estaba en su casa en un edificio de Playa Grande, en la costa venezolana. “Llevo dos días y ya el tercero buscándolos y no los encuentro”, afirmó a Telemundo.
Siguiendo en esa línea, relató que “estaba jugando un partido cuando sucedió todo, lejos de mi casa. Vine corriendo a ver si mi familia estaba bien… mi edificio estaba derrumbado”.
La desesperada búsqueda de Lucas Trejo que tuvo un triste final
En el marco de su desesperada búsqueda por su esposa e hijos, el futbolista afirmó que estuvo removiendo escombros con sus propias manos. Lo anterior, debido a que al igual que otras familias, no tuvo el apoyo inmediato de maquinarias que le pudieran ayudar a quitar los grandes bloques que habían.
Posteriormente, y casi 72 horas después de los terremotos, se confirmó que sus familiares fueron hallados bajo los escombros del edificio, lo cual dejó devastado al jugador.
“A Lucas lo están sedando porque está muy mal y no tiene ningún familiar allá. Necesitamos que viajen lo más pronto posible porque el martes sería la cremación de los cuerpos y necesitamos que estén con él”, aseveró, Karen Trejo, hermana de Lucas, al diario El Clarín de Argentina.