«En cuanto veía la luz, gritaba. Gritaba lo más fuerte que podía, con todas mis fuerzas, pero probablemente no me oyeron«, relató Lu Haitao, un ciudadano chino que llegó a dar todo por perdido antes de ser rescatado con vida el sábado, tras pasar once días atrapado en el túnel de una hidroeléctrica arrasada por las riadas en Nepal.
Haitao explicó desde la cama del centro médico donde se recupera, en sus primeras declaraciones compartidas por la embajada de China en Nepal a través de Facebook, que los equipos de emergencia habían pasado cerca de su posición días antes «pero probablemente no me oyeron. Tuve mala suerte», señala el superviviente.
El trabajador detalló que intentaba hacerse oír cada vez que veía un resplandor en la oscuridad de la galería, pero el paso de los días y el agotamiento minaron su resistencia. «Cuando vinieron a rescatarme, incluso cuando los tenía justo delante, no me lo podía creer. Ya ni siquiera gritaba. Sentía que no quedaba esperanza, estaba resignado«, añadió.