Renunció el presidente de Paraguay

El economista Santiago Peña renunció este jueves a la presidencia de Paraguay, poco antes de ser sometido a un juicio político en el Congreso.

Su intempestiva salida se da en medio de la tormenta desatada por la intervención de Ueno Bank, una entidad privada a la que está ligado y que durante su gestión recibió millonarios recursos de entidades públicas, entre ellas del Instituto de Previsión Social (IPS), que maneja las pensiones de la mayoría de los trabajadores del país.

La acusación constitucional era promovida por legisladores de oposición y por disidentes del oficialismo bajo cargos por «grave y sistemático mal desempeño de sus funciones».

«He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la República. Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas», dijo Peña en un video difundido en la red social X.

Aseguró que éste es «uno de los momentos más difíciles» de su vida, y que será la historia la que «se encargará de juzgar y poner en su justa dimensión los acontecimientos que hoy toca vivir».

Sin embargo, añadió luego: «Quiero pedir disculpas al pueblo. Si en algún momento he fallado, nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí».

Agregó además que su prioridad es la «tranquilidad de los paraguayos» y que su renuncia la presenta «con absoluto respeto» a la Constitución y a los mecanismos institucionales y democráticos.

Manifestó además el deseo de que a los afectados por el cierre de Ueno bank se les «garantice la devolución de esos recursos; que el Fondo de Garantía de Depósitos cumpla su finalidad y se protejan los fondos públicos y los recursos que pertenecen a todos los paraguayos».

La salida del gobernante abre la puerta a una sucesión en el poder, y se espera asuma su vicepresidente, Pedro Alliana.