En Puente Alto, la educadora de párvulos Myrian Salinas trabaja en su propio jardín infantil, y es justamente en el establecimiento «Un mundo de amor» donde su labor ha marcado a decenas de familias, por su decidido apoyo a familias trabajadoras y madres jefas de hogar.
Esa vocación llevó a Myrian a convertirse no solo en la mejor de la categoría Educación Parvularia de la edición nacional del premio Global Teacher Prize, sino que además convertirse en la mejor docente 2026 del país., y además representante nacional en la final mundial.
«Para mí es una emoción muy grande y un honor. Nuestro proyecto nació pensando en todas aquellas mujeres que muchas veces crían solas y no cuentan con una red de apoyo. Pero es mucho más que eso: es un espacio donde las familias encuentran apoyo y sus hijos e hijas pueden acceder a una educación de calidad. He tenido el privilegio de asumir este rol como educadora y directora, lo que implica no solo acompañar los procesos educativos, sino también gestionar, resolver problemas y, sobre todo, unir y fortalecer al equipo pedagógico. En Puente Alto hacía falta un espacio donde realmente se respetara la infancia, poniendo en el centro la mirada y las necesidades de los niños y las niñas», relató la flamante premiada.
Para Verónica Cabezas, directora ejecutiva de Elige Educar, «Myrian es una referente de la educación de calidad y la justicia social».
«Ha impulsado un proyecto educativo que tiene las puertas abiertas a todos los niños y niñas de la comuna de Puente Alto. A lo largo de su trayectoria, ha buscado constantemente nuevos aprendizajes y formas de innovar, generando un impacto centrado en los niños y niñas, y reconociendo también el rol fundamental de las familias e integrándolas al proceso educativo. Es una gran educadora y una gran profesional, pero también una referente para su comunidad», afirmó.
Global Teacher Prize 2026, organizado en Chile por Elige Educar, también reconoció en la categoría Educación Integral a Tania Isla, profesora de Biología en el Colegio Don Orione de Los Ángeles, Región del Biobío, donde ha impulsado iniciativas para reducir las brechas de género en las áreas STEM, despertar vocaciones científicas entre las mujeres y desarrollar el pensamiento crítico de sus estudiantes.