El reloj marcaba las 15:30 del lunes cuando la ministra Macarena Lobos dio inicio a la reunión que convocó a diputados de todos los sectores para discutir los cambios que introducirá el Gobierno a la reforma política.
Hasta las dependencias de la Segpres llegaron el subsecretario de la cartera Nicolás Facuse y los diputados Tomás Hirsch (AH), Vlado Mirosevic (PL), Claudia Mix (FA) y Rubén Oyarzo (PR), presidente de la Comisión de Gobierno donde se tramita la reforma. De manera telemática se conectaron la senadora Paulina Vodanovic (PS), la diputada Carolina Tello (FA), Jaime Mulet (FRVS), Fernando Bórquez (UDI), Bernardo Berger (RN) y los asesores de Joanna Pérez (Demócratas) y José Carlos Meza (Republicanos).
Según comentan algunos de los asistentes, las sensaciones tras el encuentro fueron positivas: el Ejecutivo se comprometió a bajar el umbral para que nuevos partidos políticos puedan inscribirse y se abrió el camino para una norma “antidíscolos”, algo que había estado fuera de la ecuación en las últimas semanas.
Si bien la ministra no presentó de inmediato las indicaciones que deben ser socializadas antes del próximo lunes —día que retoma sus funciones el Congreso— sí entregó detalles de los cambios que tendrá la reforma política.
Sobre el umbral para la formación de nuevos partidos, por ejemplo, Lobos indicó a los presentes que el Gobierno estaba dispuesto a rebajar el porcentaje del 0,5% de los votos emitidos en la última elección de diputados al 0,3%. En concreto, de las más de 77 mil firmas que contemplaba el proyecto original, ahora serán poco menos de 40 mil.
La propuesta del Ejecutivo subsanó una de las principales críticas al proyecto, puesto que previamente los diputados hicieron ver que el umbral para nuevas tiendas políticas era incluso mayor que el número de militantes del partido más grande: el Frente Amplio con 56 mil militantes.
Para las tiendas ya vigentes y que cumplieron con el umbral de la ley de partidos políticos, se les solicitará llegar al 50% del 0,3% de los votos. Es decir, llegar a 20 mil militantes para mantener la subsistencia con un plazo de 18 meses desde la publicación de la reforma.
Bajo ese umbral hoy está la UDI, el Partido Republicano, la DC y el PPD, además de los partidos que fueron disueltos por el Servel.