Más de $4.800 millones fueron transferidos este viernes por Zona Franca de Iquique S.A. (ZOFRI) a las siete comunas de Tarapacá, en cumplimiento del mecanismo legal que establece la redistribución del 15% de sus ingresos brutos. El instrumento, vigente desde 1990, ha significado un aporte acumulado superior a $147 mil millones solo para la región -y más de 210 mil millones sumando a Arica y Parinacota- consolidándose como una de las principales fuentes estructurales de financiamiento territorial del norte grande.
La ceremonia se realizó en el Teatro Municipal de Iquique, pocos días después de que el Plan Estratégico de Inversiones 2025–2050 fuera aprobado por más del 95% de los accionistas en la Junta Extraordinaria, requisito clave para avanzar en la renovación anticipada de la concesión. En la actividad participaron los alcaldes y representantes de los municipios de Iquique, Alto Hospicio, Camiña, Colchane, Huara, Pozo Almonte y Pica, además de autoridades regionales, representantes diplomáticos, actores del sector privado y usuarios del sistema franco.
El mecanismo de repartición corresponde al pago por la administración del sistema franco y constituye un caso único en Chile: una sociedad anónima abierta que distribuye parte de sus ingresos a los once municipios de las regiones del extremo norte. Estos recursos no pueden destinarse a gasto corriente, sino exclusivamente a proyectos de inversión, infraestructura y equipamiento comunitario. En la práctica, el desempeño comercial del sistema franco se traduce directamente en inversión pública local.
Por ello, el presidente del Directorio, Iván Berríos Camilo, sostuvo que “la renovación no es un beneficio corporativo, sino una política de desarrollo regional”.
Inversión sin improvisaciones
La ceremonia de transferencia del 15% se enmarcó en el proceso de renovación anticipada de la concesión y en la implementación del Plan Estratégico 2025–2050, que proyecta una inversión de $98.249 millones en Tarapacá durante la próxima década y un programa superior a US$133 millones para ambas regiones (incluyendo Arica y Parinacota). La proyección contempla la generación de más de 20 mil empleos adicionales.
En ese contexto, Berríos Camilo defendió la continuidad del modelo como una decisión estratégica de largo plazo.
“Algunas autoridades locales han levantado cuestionamientos. El debate es legítimo. Pero el desarrollo exige algo más que declaraciones. Exige planificación. ¿Dónde está el plan alternativo a 25 años, los estudios técnicos, la hoja de ruta que asegure empleo y competitividad regional? Criticar es fácil. Planificar y ejecutar es mucho más difícil. Nosotros sí tenemos planificación. No improvisamos”, afirmó.
El ejecutivo detalló que la hoja de ruta contempla la modernización inmediata de la compañía, su consolidación estratégica y la transformación hacia una zona franca inteligente, digital y sostenible. “Tenemos un Plan Estratégico con un roadmap estructurado en tres tiempos”, señaló, subrayando que las inversiones consideran infraestructura logística, eficiencia energética y expansión industrial.