A una semana de que se desatara la controversia por una cirugía de cadera practicada a su madre de 87 años, la ministra de Salud, Ximena Aguilera, se pronunció públicamente sobre el tema, y descartó que la rápida atención diera cuenta de un «privilegio».
La autoridad sanitaria citó a una conferencia de prensa la tarde de este viernes, enfocada en leer una declaración escrita con su versión de los hechos del pasado 23 de diciembre en el Hospital del Salvador y posteriormente, responder a preguntas de los periodistas por alrededor de media hora.
«Quiero recalcar la urgencia (de la intervención), para no confundir con las cirugías de lista de espera, que son de atenciones electivas. En primer lugar, quiero descartar de plano que haya habido algún tipo de privilegio en la atención de urgencia de mi madre, que es una adulta mayor de 87 años, afectada por una demencia avanzada, y que tuvo una fractura de cadera producto de una caída», planteó en un comienzo.
Más tarde, profundizó: «Las listas de espera no son para atenciones de urgencia, son para cirugías que nosotros denominamos electivas, es decir, que se programan. En el caso de una fractura de una persona mayor es una atención de urgencia. El ideal es que se realice la cirugía, porque la inmovilidad en una persona mayor, y que además implica el dolor de la fractura, y en el caso de una persona que está con demencia, que es difícil que entienda lo que le está sucediendo, produce un daño que lleva indefectiblemente a la muerte«.